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Editorial

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...En Francia ya está autorizado hace años y funciona con éxito. En Italia además ha ido un paso más allá y se permite el sacrificio en la propia granja con camiones-matadero ambulantes...

Sacrificio en granja y venta directa: una  interesante alternativa de próxima aprobación pero cuyo embrionario texto legal los cunicultores deben supervisar

No es la solución pero es una solución a considerar

En Francia ya está autorizado hace años y funciona con éxito. En Italia además ha ido un paso más allá y se permite el sacrificio en la propia granja con camiones-matadero ambulantes.

Ni ante la sociedad ni ante la UE el Gobierno Español podía estar más tiempo sin autorizar el sacrificio de los animales propios en la misma explotación donde se han criado ni la posterior venta directa por parte del granjero de sus animales.

Es por ello que, ahora parece que sí, el MAGRAMA ya ha solicitado a  AECOSAN, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición  que redacte el texto legal que, refundirá reglamentos anteriores e incorporará las modificaciones pertinentes para que algunas ganaderías, avicultura, cunicultura, etc. puedan sacrificar sus animales en la propia granja y realizar una venta directa.

Que funcione, no que sea un simple aparentar

El procedimiento es el siguiente, el sector cunícola ha trasladado al MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ) sus necesidades, éste ha consultado con expertos y con el sector, ha aportado lo que hay considerado y ha presentado la solicitud oficialmente a AECOSAN, ya que es esta agencia y no el Ministerio la que debe redactar el texto legal que finalmente se apruebe.

El problema viene porque, deliberadamente o no, el MAGRAMA parece que ha tenido en cuenta más la opinión de los grandes productores y mataderos, poco o nada interesados en que se autorice el sacrificio en la propia explotación, que la de los cunicultores medianos y pequeños.

No se entiende  sino porque si por parte de CONACUN se solicitó autorización para sacrificar hasta 500 o 600 conejos por semana, lo mínimo para cubrir los costes de un pequeño matadero en granja,  a AECOSAN el MAGRAMA le haya solicitado autorización para hasta sólo 300 conejos/semana.  Parece más que haya sido un “limpiar la cara”, un “aparentar” que apoyamos al granjero, que no una auténtica voluntad de cambiar las reglas de juego en el mercado.

Cambio de paradigma

El sacrificio en granja y la venta directa por parte del cunicultor no es la panacea. Ni todo el mundo puede, ni sabe ni quiere; pero es una opción muy interesante. En Cataluña, por ejemplo, el cunicultor, dentro de cierto grado, aún puede elegir un matadero u otro, pero en otras comunidades españolas el cunicultor tiene sólo uno o ningún matadero a elegir donde sacrificar sus conejos en un radio de 500 Km

Una alternativa para la comercialización, pero no para todos los cunicultores

Porque es un derecho para el cunicultor ganarse la vida dignamente y no depender únicamente del precio que arbitrariamente le pague esa semana el matadero, por sostenibilidad de la producción cunícola, por que el consumidor, los particulares y los restaurantes, cada vez valoran más los productos de proximidad y, porque estamos en la UE y no puede demorarse más dejar una puerta abierta adicional de comercialización que elimina intermediarios. Eso si, ni está pensada cómo la vía principal de comercialización, sino cómo un complemento/alternativa, ni todos los cunicultores estarán cualificados para ponerla en marcha. 

El cunicultor deberá ser consciente que iniciarse en la venta directa desarrollando una nueva faceta cunícola-empresarial  le requerirá  presupuesto, tiempo,  fuerza comercial y conocimientos de marketing.

Por todo ello animamos al sector a que tutele, esté encima, haga de lobby y vigile desde el principio a AECOSAN y al MAGRAMA en la elaboración y seguimiento de este nuevo decreto que regulará para toda España está alternativa a la comercialización tradicional aprovechable por aquellos cunicultores medianos y pequeños, hartos ya de cobrar precios de lonja con los que no cubren sus costes de produción.