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Un ejemplo de producto diferenciado: el conejo lechal de Euroconills

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Euroconills es una empresa que recoge la larga tradición cunícola familiar. Hace más de 30 años que sus responsables se dedican a esta actividad, que en su momento supieron reorientar para ofrecer un producto valorado y diferenciado de la competencia. Con la calidad el éxito viene a continuación, y actualmente la compañía, ubicada en la comarca catalana de la Alta Segarra, produce alrededor de 100.000 conejos al año con sus cinco granjas...

Un ejemplo de producto diferenciado: el conejo lechal de Euroconills

Marisa Montes

redaccion@avicultura.com

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Euroconills es una empresa que recoge la larga tradición cunícola familiar. Hace más de 30 años que sus responsables se dedican a esta actividad, que en su momento supieron reorientar para ofrecer un producto valorado y diferenciado de la competencia. Con la calidad el éxito viene a continuación, y actualmente la compañía, ubicada en la comarca catalana de la Alta Segarra, produce alrededor de 100.000 conejos al año con sus cinco granjas.

Cuando se trata de buscar la fórmula del éxito hay que tener en cuenta muchos factores, entre ellos el estudio del mercado al que uno se dirige, la coyuntura económica o la inversión necesaria. Pero a veces nos olvidamos de lo principal, que reside en dedicar un poco de tiempo a reflexionar sobre nuestro producto: qué ofrecemos y a quién. En el caso de Euroconills, apostaron por un producto diferente del de la competencia: el conejo lechal, que se caracteriza por el hecho de que se cría con la madre, y prácticamente no consume pienso, puesto que durante la mayor parte de su desarrollo consume la leche materna. Esto le confiere unas propiedades especiales a su carne, que hacen que destaque por su sabor frente al conejo adulto, engordado de la manera habitual.

En la nave de engorde, lo primero que se aprecia es la diferenciación de tres sectores: las jaulas con los gazapos acabados de destetar, las de los conejos en una fase más avanzada del engorde y las de los conejos vendidos

Su gerente, Eloi Fonoll, una persona que enseguida destaca por sus inquietudes e iniciativa, ha heredado la pasión por la cunicultura de sus progenitores. No en vano su madre, Pilar, fue pionera en el desarrollo de esta actividad en la comarca de la Alta Segarra (Barcelona), al crear Cunícola Pilar S.C.P , que aún continúa funcionando.

Los orígenes

La madre de Eloi Fonoll comenzó cuidando conejos en la buhardilla de su casa. Tenía cuatro reproductoras y un macho, y le daba para vivir. Tanto es así, que con el tiempo decidió invertir los ahorros en hacer una granja de verdad. Corría el año 1981. “Era brutal que en aquella época una mujer de 28 años se pudiera ganar la vida con la cunicultura”, recuerda Fonoll comparando la situación de antes con la de ahora. “Yo tenía tres años y un hermano de siete. Después también vino a trabajar mi padre, y con el tiempo, entré yo, con unos 15 añitos”.

Reconoce que en su familia siempre han tenido esta mentalidad de entrega al trabajo, además de otra característica importante: valorar lo que cuesta ganarse el pan. Por eso, Eloi recuerda que todo lo que se compraba lo hacía con el dinero que él mismo ganaba, una situación que en los tiempos actuales se ha pervertido totalmente: “antes si no tenías dinero para algo, no lo podías comprar. Ahora si el adolescente no tiene dinero para algo que desea se lo pide a los padres”.

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Con esta sencilla premisa de no gastar lo que no se tiene pudieron ir ampliando la granja a fuerza de ahorros, y llegar a la situación actual sin tener que pedir créditos. Esto también les ha posibilitado tener un margen y no desarrollar su actividad con la presión y la sensación de que trabajas “para pagarle al banco”. Y eso que la inversión que lleva este negocio a sus espaldas no ha sido poca…

No siempre han hecho conejo lechal. Al principio hacían una cunicultura tradicional, y en un momento dado una empresa les pidió este producto para ofrecerlo a su cartera de clientes -50 restaurantes-. Cuando esta empresa dejó la actividad, Eloi decidió que debía comprarla y seguir produciendo lo que hasta ahora le estaba funcionando bien. Así que la inversión consistió en la adquisición de esta compañía, la ampliación de sus instalaciones y la compra de maquinaria necesaria para ofrecer un producto acabado y bien presentado. Una apuesta valiente que él calculó que podría amortizar en alrededor de seis o siete años.

Las instalaciones y recursos

La granja está emplazada en el término municipal de la localidad de Calaf, de unos 3.600 habitantes, un pueblo de 9 kilómetros cuadrados de superficie que se sitúa a 680 metros sobre el nivel del mar. El entorno se caracteriza por ser una zona cunícola, con diversas explotaciones que producen carne de conejo, así como algún matadero por las cercanías. En cuanto a la finca de la familia, es un hermoso terreno de dehesa con robles, pinos y cultivos de alfalfa que Eloi puede utilizar para el negocio.

Actualmente, Euroconills consta de cinco naves –incluyendo la primera de todas, donde comenzó su andadura Cunícola Pilar-, todas ellas de obra y de unos 35 metros de largo, con cuatro hileras de jaulas. Una hilera está dedicada a la reposición. En algunas naves tiene jaulas de Gómez y Crespo; en otras, el fabricante es la italiana Meneguin.

Las naves disponen de alimentación automatizada –sistema de tolvas de TIGSA-, sus silos correspondientes –en la primera que visitamos el fabricante es Cots- y un sistema de ventilación forzada, con equipos de Fancom y Exafan: dos ventiladores dispuestos en el extremo final de la nave y un control de clima para regular en cada comento la temperatura, que en esta zona es calurosa en verano –por lo que son muy útiles los paneles evaporativos o coolings- y fría en invierno, con presencia de heladas frecuentes.

Por este motivo, tampoco podía faltar un sistema de calefacción adecuado, que en este caso es de gasoil, ni el aislamiento correcto de la nave, que se basa sobre todo en el techo de poliuretano. En cuanto a la limpieza, cada nave se desinfecta de una manera, pero para algunas de ellas cuenta con el robot de Cuniequip, que pasa una vez a la semana.

Los nidos se preparan con paja y azufre para que la coneja lo construya. Se igualan tres veces: cuando nacen los gazapos, cuando cumplen una semana de vida y a los 15 días

Junto a las naves, Eloi construyó en su día las oficinas y los dos obradores, en los que se prepara el conejo para que esté listo para entregar al cliente. Allí también tiene su casa y sus animales: un corral en el que conviven el perro Lletó –“lechal” en catalán-, las gallinas y un anciano caballo con quien compartió más de una aventura en este entorno natural. También habían tenido cerdos, así que está claro que con su trabajo se encuentra en su salsa: “Yo siempre he convivido con animales. Me encantan las bestias”, reconoce.

El manejo y la banda semanal

En la nave de engorde, lo primero que se aprecia es la diferenciación de tres sectores: las jaulas con los gazapos acabados de destetar, las de los conejos en una fase más avanzada del engorde –en el momento de la visita tenían 45 días- y una tercera banda correspondiente a los conejos vendidos.

En Euroconills hacen un manejo basado en la banda semanal, porque este sistema les permite tener partos cada semana y por consiguiente disponer de conejos lechal para su venta cada siete días, que es lo que les piden sus clientes. Los animales se destetan a los 30 días, pero previamente, cuando tienen 28, por ejemplo, Eloi elige los que tienen mejor presencia, los desmama y así consigue que los restantes también crezcan más. Por otra parte, la banda semanal también implica que las tareas se repiten siempre los mismos días.

La alimentación juega un papel fundamental en todo este proceso. Un hecho que llama la atención es que estos conejos ingieren una mínima medicación en el pienso: su alimento está basado en productos naturales, como aceites y piel de almendra, entre otros ingredientes.

El pienso proviene de la Cooperativa de Guissona, pero Eloi Fonoll está muy encima de su composición, de manera que tiene una fórmula a su medida con los complementos que él solicita, de tal manera que cuando se comenta la entrada en vigor de la normativa que entrará en vigor en enero de 2017 por la que se prohíbe más de una premezcla medicamentosa en el pienso, él no duda en apuntar que “no me da miedo, yo podré cumplirla”.

También gracias a la alimentación ha conseguido muy buenos resultados en engorde -1% de bajas-. Durante los 30 primeros días, como decimos, sus conejos se alimentan exclusivamente de leche materna. De aquí hasta que sale para el matadero sí que se les introduce el pienso, y van saliendo de forma escalonada con diferentes pesos, en función de lo que pida el cliente –el engorde puede durar hasta 60 días-.

El manejo en esta empresa implica separar perfectamente la producción en dos bandas diferenciadas: los que se envían directamente a los clientes, los restaurantes, que son los que ingieren pienso sin medicar, y los que se venden al matadero como cualquier otra granja normal –sólo representa un 30% de su producción total-. En este último caso, el pienso como viene siendo habitual es el de madres, el de engorde y el de retirada, pero confía dejar pronto toda la medicación, para lo cual está haciendo pruebas: “Estoy muy cerca, a fuerza de ir probando con diversos productos naturales y ver lo que funciona y no”, asegura.

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Durante los 30 primeros días, el conejo lechal se alimenta exclusivamente de leche materna. Al matadero van saliendo de forma escalonada, con diferentes pesos, en función de lo que pida el cliente.

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El manejo implica separar la producción en dos bandas: los conejos que se envían directamente a los restaurantes, que son los que ingieren pienso sin medicar, y los que se venden al matadero como cualquier otra granja normal.

El agua pasa cada día controles de seguridad. En la zona es muy dura, y hay que controlar aspectos como la corrección del ph mediante la aplicación de ácidos, que lo hacen descender. Aunque no realiza vacío sanitario, se cuida mucho la bioseguridad, desinfectando las naves, quemando el pelo y rascando en las jaulas a conciencia. Por último, antes de que entren las conejas, se le pasa a las naves agua con lejía. No pueden tirar otro tipo de productos porque hay conejos dentro de la misma nave. En cuanto al manejo del estiércol, se lo lleva un agricultor de la zona, con el que abona sus tierras. Eloi ha llegado a un acuerdo con él beneficioso para ambos: al agricultor no le falta nunca el estiércol, que recoge puntualmente, y a cambio regala la paja que necesitan en la granja.

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Momento de la lactación, fase que durará hasta los 30 días del gazapo.

En cuanto al bienestar animal, también juega un papel importante. Los conejos tienen a su alcance, en la jaula, alfalfa y paja que se cambian dos veces a la semana y que se produce en la propia finca. “Intento simular todo lo que puedo las condiciones que tienen en la vida en libertad. Ya que tienen que estar en una jaula, al menos que tengan estos pequeños alicientes”, explica Eloi. Además se cuidan otros detalles como que tengan música para escuchar o el número de conejos por jaula, que no sobrepasan de siete.

La alimentación juega un papel fundamental. Estos conejos ingieren una mínima medicación en el pienso: su alimento está basado en productos naturales, como aceites y piel de almendra

En la nave de maternidad, se puede comprobar cómo se preparan los nidos: con paja y azufre para que la coneja lo construya. Una vez que ha criado, se le deja sólo viruta. Los nidos se igualan tres veces: cuando nacen los gazapos, cuando cumplen una semana de vida y a los 15 días. En el momento de la visita se abrieron las puertas para la lactancia controlada. Tras unos minutos, Eloi repasa las jaulas una por una para controlar las que han entrado a dar de mamar. Este momento es importante para el animal, hay que molestarlas lo menos posible, especialmente a las más jóvenes, que son más susceptibles de ponerse nerviosas.

En cuanto a problemas sanitarios, no tienen muchos quebraderos de cabeza. Cada medio año vacunan contra mixomatosis y vírica, aunque no la nueva variante. Sólo tuvo una vez un caso de la nueva Enfermedad Vírica Hemorrágica, pero no fue muy grave y el problema se atajó en una semana. •

Monta natural para 1.800 conejas

En Euroconills se hacen su propia genética. Poseen 300 conejas de reposición y 170 machos, que tienen que montar a 1.800 conejas. Con este método natural –Eloi Fonoll no quiere oír hablar de inseminación artificial, dice que seguirán así mientras puedan- consigue producir 2.200 conejos semanales. El macho espera en su jaula a que les lleven a las hembras, que se transportan de ocho en ocho. No tardan mucho en montar: cuando ya van por el octavo macho, el segundo ya ha montado a su coneja. Pasan unos diez minutos hasta que la coneja se queda preñada. Eloi está satisfecho con los resultados que le proporciona la granja, con una fertilidad del 89%, y tiene especial cuidado en respetar los tiempos de descanso de sus machos, que deben montar a las conejas un total de tres veces por semana. Si no tienen tiempo de recuperarse, la calidad del semen se verá disminuida y esto afectará a la producción. “Hago monta natural por la buena fertilidad que me da y también para tener conejos todas las semanas”, explica.

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Eloi Fonoll, con uno de sus machos.

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