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Variaciones del comportamiento alimentario de conejas y gazapos lactantes según el alojamiento

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Los gazapos lactantes inician el consumo de pienso sólido a partir de los 17 días de vida, cuando comienzan a salir del nido y son capaces de alcanzar el comedero y el bebedero...

Variaciones del comportamiento alimentario de conejas y gazapos lactantes según el alojamiento**

Faraldo L., Ródenas L., Martínez-Paredes E., Cervera C*.

Instituto de Ciencia y Tecnología Animal, Universidad Politécnica de Valencia, España
*Dirección de contacto: ccervera@dca.upv.es
** 38 Symposium de ASESCU.

Introducción

Los gazapos lactantes inician el consumo de pienso sólido a partir de los 17 días de vida, cuando comienzan a salir del nido y son capaces de alcanzar el comedero y el bebedero.

Según Gidenne y Lebas (2006), un gazapo joven en una camada de 7-9 gazapos habrá consumido 360–450 g de leche hasta los 25 días de vida, pero solo recibirá 100–150 g de leche entre los 26 y 32 días, lo que hace que el consumo de pienso aumente muy rápidamente durante la cuarta semana de lactación. Blas et al. (1990) cifraron los consumos de pienso de un gazapo en 1,4 g/día entre 17-23 días, 14 g/día desde los 24 a los 27 días y 28 g/día entre los 28 y 31 días post-parto.

gazapos_lactantes.jpeg

Sin embargo, se han observado variaciones importantes en el inicio y cantidad de consumo sólido por los gazapos, siendo la disponibilidad de leche el factor más importante (Blas et al., 1990; Maertens y De Groote, 1990; Gyarmati et al., 2000), aunque otros factores, tales como la dureza del pienso (Travel et al., 2009) o su composición nutritiva (Cervera et al., 2010) podrían estar implicados.

Algunos autores han señalado que en este periodo de iniciación al consumo sólido se producen una serie de cambios muy importantes en el comportamiento alimenticio de los gazapos, que pasan de recibir la alimentación en una sola toma de leche a realizar un gran número de comidas alternando líquido y sólido, distribuidas irregularmente a lo largo del día, además de iniciarse también el comportamiento de cecotrofia, pudiendo la presencia de la madre afectar a este proceso. Maertens y De Groote (1990) registraron un menor consumo de pienso cuando las camadas se separaron de sus madres y Fortun-Lamothe y Gidenne (2003) constataron una preferencia de los gazapos por comer en el mismo comedero que su madre; en ambos casos lo atribuyeron a una imitación del comportamiento alimentario de la madre por parte del gazapo.

El total de pienso consumido, consumo de la madre más consumo de la camada, es significativamente superior cuando se alojan juntos entre los días 18-23 post-parto

Sin embargo, el comportamiento alimentario de los gazapos jóvenes permanece bastante desconocido y se dispone de poca metodología que permita valorar el nivel de ingestión de los gazapos alojados colectivamente (Gidenne y Lebas, 2006). El presente trabajo pretende aportar más información sobre las modificaciones en la ingestión de madres y de gazapos alojados separados o conjuntamente.

Material y métodos

Se utilizaron 55 camadas de conejas primíparas (14) y multíparas (41) estandarizadas a 9 gazapos durante toda la fase experimental, que lactaron libremente hasta los 14 días post-parto y empleando un pienso comercial de lactación. A los 14 días se cerraron los nidos y se controló la producción de leche y el consumo de pienso de la madre hasta los 18 días, momento en que se pesaron las camadas y se distribuyeron en dos grupos experimentales. El grupo experimental (G14) incluyó a 28 camadas que continuaron alojadas en otras jaulas separadas de su madre desde los 18 hasta los 32 días, llevando diariamente a la madre para amamantar durante unos minutos y controlando la producción de leche entre los 29 y los 32 días. En el grupo control (G28) otras 27 camadas permanecieron en lactación libre junto a su madre hasta los 28 días y se separaron de ella en otra jaula desde los 28 hasta los 32 días, llevando a la madre para amamantarlos una vez al día y controlando la producción de leche.

gazapos_lactantes_Gr_ficas_opt.jpeg

Figura 1. Consumo de pienso (gMS/día) de madres y camadas alojadas juntas en la misma jaula o separadas y de la madre sola al final de la lactación.

gazapos_lactantes_Gr_ficas2_opt.jpeg

Figura 2. Consumo de pienso (gMS/día) de las camadas alojadas con su madre en la misma jaula (datos estimados hasta los 28 días) o separadas de ella desde los 17 hasta los 32 días de la lactación.

En ambos grupos se midió diariamente el consumo de pienso en todas las jaulas desde el día 18 al 28, así como el consumo de las camadas desde el día 29 hasta el día 32. Los pesos de las camadas se registraron a 1, 14, 18, 28 y 32 días post-parto.

Se estimó también el consumo correspondiente a las camadas del G28 desde los 18 a los 28 días, restando al consumo conjunto (madre y camada) registrado en esos días el consumo de la madre registrado en el periodo 14-18 días incrementado en un porcentaje igual al registrado con las madres del G14.

Los datos de peso de las camadas, producción de leche y consumo de la coneja en la tercera y quinta semana de lactación se analizaron estadísticamente mediante un análisis de la varianza (SAS, 2001), que incluyó el grupo (G28 y G14) y el parto (1º y 2º) como factores con su interacción, y el peso de la camada estandarizada al post-parto se incluyó como covariable en los análisis de peso de las camadas. La ingestión de pienso de madres junto con las camadas y de las camadas solas desde el día 18 hasta el 32 se analizaron estadísticamente mediante un análisis de la varianza que incluyó el día (18 a 28 para consumo conjunto y 18 a 32 para consumo de camadas), grupo (G28 y G14) y parto (1º y 2º) como factores con sus interacciones.

Resultados y discusión

Los resultados de ingestión de pienso de la madre y producción de leche en la tercera y quinta semana en los dos grupos experimentales, así como el peso de las camadas durante la lactación se muestran en la Tabla 1.

Tabla 1. Datos productivos de las camadas y de las madres (primíparas o multíparas) alojados juntos o separados desde los 18 días postparto.

 

Alojamiento (A)

Parto (P)

CV (%)

A

P

Separados

Juntos

Primero

Segundo

Peso camada (g: 9 gazapos)

Post-parto

552b

487a

520

519

39

**

n.s.

14 días

2194

2094

1859a

2429b

18

n.s.

***

18 días

2601

2516

2209a

2909b

18

n.s.

***

28 días

5002

5151

4635a

5518b

13

n.s.

***

32 días

6583

6804

6197a

7191b

12

n.s.

***

Consumo madre

14- 18 días (g/d)

377

371

332a

415b

17

n.s.

***

Producción leche (g/d)

14-18 días

259

265

228a

296b

20

n.s.

***

29-32 días

196

186

170a

212b

28

n.s.

**

CV: Coeficiente de variación. Medias en la misma fila con letras distintas son significativamente diferentes (p<0,05). n.s.: no significativo; **: p<0,01; ***:p<0,001.

Como cabía esperar, el número de parto tuvo un efecto muy significativo (P<0,001) sobre todas las variables analizadas, con valores siempre superiores para las conejas multíparas, esta efecto es ya conocido y referenciado por muchos autores, por lo que no será comentado en este trabajo.

El consumo de pienso de las madres entre los días 14 y 18 fue igual en los dos grupos experimentales, así como la producción de leche, tanto en la tercera semana como en la quinta de lactación, y el peso de la camada tampoco se vio afectado por el alojamiento en ningún momento. Por todo ello, cabría esperar que el consumo de la madre no se haya modificado por razones productivas entre los días 18 y 28 de lactación.

Sin embargo, tal como se muestra en la Figura 1, los registros de consumo de la madre y de la camada alojados juntos fueron significativamente superiores (P<0,05) al valor obtenido como suma del consumo de la madre y el consumo de la camada cuando se alojaron por separado entre los días 18 y 23 post-parto (+5%), y, especialmente en los días 18 y 19 (+7%), resultados que coinciden con los encontrados por Maertens y De Groote (1990).

Es en este periodo cuando los gazapos comienzan a salir del nido e inician el consumo de pienso, siendo insignificante la cantidad consumida por la camada en estos primeros días, según los datos dados por todos los autores consultados, y que también confirman los registros de consumo de las camadas separadas de sus madres, tal como muestra la Figura 2, por lo que cabe suponer que el incremento de consumo registrado estos primeros días corresponde a un cambio de patrón de consumo de la madre, que podría estar relacionado con un intento de inducir a la camada al consumo de pienso, tal como han señalado Gidenne y Lebas (2006).

Por otro lado, este comportamiento de la madre parece haberse traducido realmente en un aprendizaje y un inicio más temprano de las camadas en el consumo de pienso sólido (Figura 2), que fue significativamente mayor (P<0,05) desde los 29 hasta los 32 días en las camadas que habían permanecido con su madre hasta el día 28 frente a las que estuvieron separadas de ella (+13%).

Bibliografía

Se enviará a las personas que lo soliciten.