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Las alternativas de manejo en cunicultura

Ver PDF de la revista de Junio de 2014
A partir del año 1977 aparece en la cunicultura industrial europea la EEC o Enteritis Epizoótica del Conejo (EEL en francés y ERE en inglés). Ante esta enfermedad que afecta a la mayoría de las granjas cunícolas provocando elevadas mortalidades, las empresas de alimento del sector, además de ofertar piensos medicados a los cunicultores, intentan buscar alternativas de manejo que minimicen los estragos de la nueva pandemia...

Las alternativas de manejo en cunicultura

Toni Roca

Conejólogo. Secretario de Agroprés.

A partir del año 1977 aparece en la cunicultura industrial europea la EEC o Enteritis Epizoótica del Conejo (EEL en francés y ERE en inglés). Ante esta enfermedad que afecta a la mayoría de las granjas cunícolas provocando elevadas mortalidades, las empresas de alimento del sector, además de ofertar piensos medicados a los cunicultores, intentan buscar alternativas de manejo que minimicen los estragos de la nueva pandemia. Para ello sugieren programas de higiene y profilaxis ambiental, así como intentan reducir los nutrientes del pienso e incorporan productos reguladores de la flora intestinal para reducir los riesgos digestivos. Pasan los años y la EEC sigue con opiniones cruzadas sobre si es una enteritis o una enteropatía. De cualquier forma, la problemática sigue y se hace necesario buscar salidas al proceso mediante atenciones al manejo. Se habla del estrés continuado a que sometemos a las conejas debido a los ritmos de producción, a los sistemas de manejo y a la alta densidad de animales en las granjas. Si bien la genética ha mejorado los crecimientos y las conversiones, también ha introducido animales con menor rusticidad, muy susceptibles a la enfermedad.

Ante este panorama, llega en el año 2002 la primera alternativa al ciclo reproductivo de 42 días, que propone cubrir a las conejas a los 18 días después del parto. Sigue a esta pauta otra alternativa que, en primera instancia, extensifica los ritmos a 18 ó 25 días para, luego, proclamar el “Sistema 25” en el año 2007. Llegamos al año 2010 y parece ser que lo más recomendable, según una tercera alternativa, es no destetar a los gazapos y practicar el “sistema integrado o compacto” en el sistema 70 cubriendo las conejas a los 39 días.

Después de las mejoras productivas obtenidas a través de la reposición y la sobre ocupación, el manejo en bandas ha supuesto afinar resultados en pro de beneficios. Para realizar un correcto y organizado manejo en bandas, sabemos que el ciclo reproductivo de las conejas debe ser divisible por los 7 días de una semana. De esta manera, podemos organizar bien los manejos con solo 5 ciclos: 35, 42, 49, 56 y 70 días. Hace mucho tiempo que las explotaciones se manejan con ciclos semiintensivos y no por moda o casualidad, sino por los numerosos trabajos científicos y técnicos que así lo han aconsejado. La genética y la alimentación han presentado mejoras indudables, lo que debería permitir explotar más intensivamente a los conejos. No ha sido así, en general, por lo que respeta a la sanidad de las granjas industriales, ya que se ha visto mermada de recursos debido a la limitación de fármacos permitidos o legalizados y, principalmente, desde que los alimentos no están adicionados de forma regular con productos terapéuticos.

Extensificar el ciclo reproductivo con un sistema que, a priori, no presenta unas ventajas productivas sustanciales respecto a los sistemas más intensivos o que mayoritariamente se aplican, me parece un tanto delicado, pero no es en absoluto descabellado en según qué granjas, zonas y mercados.

De la misma forma que en ambientes, el cunicultor puede optar por distintos tipos y, si lo hace bien, sus resultados serán buenos en cualquiera de ellos; también entre los diferentes ritmos reproductivos deberíamos ser prudentes y atender al plan de manejo propuesto, primando la alimentación para los intensivos y la sanidad para los extensivos, sin descuidar la mercadotecnia.