La primera revista del sector cunícola en español

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Jordi Marín

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Jordi Marín es un nombre bastante conocido en el sector cunícola catalán*. Realiza a menudo la difícil tarea de ejercer de cara visible de la parte de la cadena dedicada al sacrificio del conejo. Posee también, desde hace una década, una granja cunícola de 4.000 madres...

Jordi Marín

Presidente del Gremio de Mataderos de Cataluña

Jordi Marín es un nombre bastante conocido en el sector cunícola catalán*. Realiza a menudo la difícil tarea de ejercer de cara visible de la parte de la cadena dedicada al sacrificio del conejo. Posee también, desde hace una década, una granja cunícola de 4.000 madres.

Marisa Montes

redaccion@avicultura.com

Su vinculación al sector le viene de sus padres…

Sí. Yo comencé en la cunicultura con ellos, cuando todavía se comercializaban los conejos en vivo. Ellos fueron los promotores de construir el matadero. A partir de aquí, yo ya con 16 años entré a hacer tareas en el matadero en el año 1976. Fuimos unos de los primeros mataderos inaugurados en Cataluña, y ahora tenemos una producción de 25.000 conejos a la semana. Del volumen de matanza nuestro, un porcentaje pequeño, en torno a un 10%, es propio, puesto que en nuestra explotación producimos unos 3.000 conejos a la semana. Primero fue el matadero, y las granjas las montamos hace diez años.

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¿Por qué se tomó la decisión de abrir el negocio también a la producción en granja?

Porque las granjas estaban cerrando en nuestro entorno, así que sólo teníamos dos opciones: invertir en el transporte logístico -para traer conejo de otras zonas- o bien obtener el producto nosotros mismos. Vimos que esta segunda alternativa teníamos una serie de ventajas: una era que podíamos hacer exactamente el producto que necesitaba el matadero, y otra era la proximidad del producto. Esto lo que nos ha llevado también es a padecer la crisis del sector.

“Culpar al matadero es lo fácil, porque es la persona que te lleva el dinero a casa”

A menudo escucho en los foros donde se reúnen cunicultores y técnicos que hace falta unión en el sector.

Evidentemente, falta el conocimiento por parte de todos de que no viviremos cien años. ¿Qué quiere decir esto? Que todos creemos que, ante cualquier adversidad, nosotros podremos sobrevivir y la otra empresa no, y esta creencia debería cambiar. Yo no puedo creer que le productor se gane muy bien la vida o que el matadero gane mucho dinero o que el que se lo gana de verdad es el que distribuye el producto al público. Me gustaría que todo el mundo supiera lo que gana cada uno, porque habitualmente en este sector hay problemas en las tres ramas de la producción, lo que quiere decir que se trata de un problema de sector, que sólo se solucionará haciendo efectiva una unión de pensamientos, unificando criterios, unificando trabajos... muchas cosas que actualmente están paradas.

Estará cansado de escuchar las quejas de los cunicultores que culpan al matadero de sus problemas...

Sí, culpar al matadero es lo fácil porque es la persona que te lleva el dinero a casa. Cuando no van bien los conejos, encontramos otras excusas: que si el tiempo, que si el agua, que si el pienso... Pero hay muchos factores, también el manejo. No obstante, todo eso se dice en caliente, y no cuando se pone a trabajar la gente, porque hay muchos en el sector que están trabajando para mejorarlo. Claro, la persona que no participa en estas reuniones, charlas, etc. no lo aprecia.

Últimamente se apunta a la exportación como posible solución a la crisis que viene arrastrando el sector desde hace años. ¿Qué opina al respecto?

Hay matices. Es una solución que se puede dar a corto o a largo plazo. Hacerlo a corto plazo sería lo más bonito para todos, pero dentro de unos años estaremos hablando de lo mismo. Hay que buscar la solución a largo plazo, y para eso hay que trabajar desde el punto de origen y desvincular los conejos para la exportación de los conejos para el mercado español. Hay que mirar que la gente que acometa la exportación -que tiene unos costes y unos beneficios-, obtenga sus ganancias. El otro mercado interno al principio, evidentemente, subirá precios, porque si hay un producto que marcha al exterior, en el interior faltará. Pero automáticamente, en un sector como el nuestro con un ciclo de producción que puede ser de un año de poner en marcha una explotación, podemos tener que al cabo de dos años estemos en el mismo punto. Si no diferenciamos el conejo para exportar del producto nacional, que tiene un precio cada semana diferente.

¿A qué países cree que hay más posibilidades de exportar carne de conejo?

Está el ámbito de Sudamérica, que se está trabajando, y el de Europa del Este. Al ser terceros países los requisitos burocráticos son más difíciles, pero no es cierto que haya una mano negra que lo impida. Si fuera así lo podría distorsionar un año, medio año... Pero al final sería inevitable. No es eso. Más bien se trata de dificultades administrativas.

La estructura del sector en España viene marcada por la concentración de la producción en manos de muy pocos. ¿De qué manera afecta?

Yo siempre he creído que no toda la culpa es de las grandes empresas. Volvemos a lo mismo. Es lo fácil. Ellos tienen sus ventajas y sus dificultades, y nosotros igual. Ellos las analizan, las aprovechan y se ponen en marcha, y nosotros, como estamos disgregados, no lo hacemos. Nosotros mismos nos dividimos por sectores.

Los temas de bienestar. ¿De qué manera os afectan?

Nosotros nos estamos ajustando a la normativa con todo lo que pide para los mataderos y para las granjas. Esto es para todo el mundo igual, sea como sea la empresa, y nadie lo puede evitar. Así que la ventaja no estará en las condiciones de bienestar e higiene ni en el porcentaje de trabajadores por conejo sacrificado, sino la agilidad que tú tengas en tu empresa. A nosotros en el matadero las normas de bienestar nos afectan en el momento en que llegan los conejos, se descargan, y se están en el lugar de reposo. Una vez sacrificado, el animal deja de tener bienestar. Respecto a las nuevas normas de bienestar que posiblemente nos obliguen a cambiar jaulas en las granjas, entre otras cosas, serán para todos, igual que se están debatiendo en otros sectores ganaderos. Cuando lleguen a nosotros, nos adaptaremos como ellos.

¿Cómo han sido las cifras de sacrificio de 2013?

Las cifras de sacrificio han sido positivas, y las de producción también. Hemos tenido el récord de precio de producción; esto no quiere decir que se pueda haber ganado más dinero, sólo quiere decir que se han logrado unos precios por encima del año 2012, que en un momento en que toda la sociedad está en crisis, nosotros hemos podido levantar el precio global medio del año. Esto es positivo. Segundo, a nivel de producción se ha logrado que disminuya sólo un 2% la producción, que es la misma del consumo. Lo hemos logrado, bien por las circunstancias de comercialización de la piel, que la hemos aplicado a la carne, o bien por las circunstancias de mercado, operando de manera diferente de otros países.

* En Cataluña se sacrifica el 21% de conejos de España

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